
Qué raro me parece todo.
Siempre que escucho música (la de siempre, tranquila) siento ganas de escribir y pienso, pienso… Pero me cuesta plasmarlo. No sé qué me pasa, a veces hasta dudo de si soy yo. Entre tantos pensamientos me agarra la melancolía, no soy una chica fácil. Suelo preocuparme por cosas que para los demás no tienen importancia, y sin embargo, para mí sí la tienen. Ya aprendí que el “Te entiendo…” de los demás no vale (excepto el de algunos amores, sí, no son menos que eso). Es ahí cuando entro en duda si soy yo o los demás. Pero es que tampoco la mayoría pueden entenderme, porque nunca les pasó esto o porque no se quieren poner en mi lugar (hasta llegan a no poder).
No pretendan entenderme ustedes, ya pocos lo hacen. Suficiente si me leen.
Agradecerlo, sí. Eso quiero hacer, agradecer por todo lo que tengo y recordar lo que no. No es que viva del pasado, pero el pasado me formó, por el pasado soy esto (y aquello).
Y así sigo, pensando en todo que se hace nada (advertí que no era fácil entenderme).
Vuelo, eso siento que hago a veces, muy a menudo y cuando estoy sola. Necesito estar sola para pensar de verdad y para enloquecerme por un momento con las dudas que flotan pero no en agua.
Mis dudas siempre existieron, algunas prefiero guardarlas. No siempre es bueno contar todo. Hasta me da miedo arriesgarme a tanto. Sí, me falta confiar. Muchísimo. No sé confiar en todas las personas. No me sale, no me lo enseñaron o no lo quise aprender.
Claro, que tengo pocas (sí, no voy a mentir: son pocas) por las que entrego todo. No exagero, no. Sé que entregarían ellas también todo por mí. Oops, sonrisa!
Por eso quiero agradecer, por las sonrisas que me hacen desprender. Que pensar en eso me haga sonreír, no tiene precio. Que pensar me haga llorar, tampoco lo tiene.
Pero no quiero enredarme en la misma telaraña de pensamientos siempre. Hoy quiero pensar en los que me hacen sonreír. En los recuerdos que revivo en cada luz de mi mente.
Brindo por las causas de la luna en mi rostro (gracias Serrat), brindo por ellas.
LAS AMO AMIGAS.
Siempre que escucho música (la de siempre, tranquila) siento ganas de escribir y pienso, pienso… Pero me cuesta plasmarlo. No sé qué me pasa, a veces hasta dudo de si soy yo. Entre tantos pensamientos me agarra la melancolía, no soy una chica fácil. Suelo preocuparme por cosas que para los demás no tienen importancia, y sin embargo, para mí sí la tienen. Ya aprendí que el “Te entiendo…” de los demás no vale (excepto el de algunos amores, sí, no son menos que eso). Es ahí cuando entro en duda si soy yo o los demás. Pero es que tampoco la mayoría pueden entenderme, porque nunca les pasó esto o porque no se quieren poner en mi lugar (hasta llegan a no poder).
No pretendan entenderme ustedes, ya pocos lo hacen. Suficiente si me leen.
Agradecerlo, sí. Eso quiero hacer, agradecer por todo lo que tengo y recordar lo que no. No es que viva del pasado, pero el pasado me formó, por el pasado soy esto (y aquello).
Y así sigo, pensando en todo que se hace nada (advertí que no era fácil entenderme).
Vuelo, eso siento que hago a veces, muy a menudo y cuando estoy sola. Necesito estar sola para pensar de verdad y para enloquecerme por un momento con las dudas que flotan pero no en agua.
Mis dudas siempre existieron, algunas prefiero guardarlas. No siempre es bueno contar todo. Hasta me da miedo arriesgarme a tanto. Sí, me falta confiar. Muchísimo. No sé confiar en todas las personas. No me sale, no me lo enseñaron o no lo quise aprender.
Claro, que tengo pocas (sí, no voy a mentir: son pocas) por las que entrego todo. No exagero, no. Sé que entregarían ellas también todo por mí. Oops, sonrisa!
Por eso quiero agradecer, por las sonrisas que me hacen desprender. Que pensar en eso me haga sonreír, no tiene precio. Que pensar me haga llorar, tampoco lo tiene.
Pero no quiero enredarme en la misma telaraña de pensamientos siempre. Hoy quiero pensar en los que me hacen sonreír. En los recuerdos que revivo en cada luz de mi mente.
Brindo por las causas de la luna en mi rostro (gracias Serrat), brindo por ellas.
LAS AMO AMIGAS.
Lucía Girón
El arte de vivir se compone en un 90 por ciento de la capacidad de enfrentarse a personas que no puedes soportar.
Samuel Goldwyn

7 comentarios:
Y si, me hiciste llorar. jaja! En mas de una oración me identifiqué MUCHO con vos Lu. Y quizá, ahora entiendo (y porque me toca) algo que en su momento, me costaba hacerlo.
Y a las de las foto (aprovecho la ocacion) también les agradezco por todoo, y no queda mas que decir que LAS AMO MUJERES.
A vos Lu, un beso GRANDE, y sin duda voy a estar en todo momento para voss. No dudes, y aunque cueste (y te entiendo) podés confiar en esta persona.
Julita.
Muy lindo lú!! :) QUe suerte tienen tus amigas. Besos
Las amigas son lo mejor que nos puede pasar en la vida =)
Beautiful Lu..
cada uno de nosotros tenemos nuestra personalidad, y si no fueramos todos distintos, esta vida no tendría sentido.
Espero que andes bárbaro.
Un beso enorme.
y te espero mañana:)
Lu, hermanita eres una divina! gracias por todo!!
Besotes!!
Y siiiiiiiiiii somos hnitas!!!!!
Y los amigos tambien euu.
jajaja
Besoo Luu,
Y los amigos tambien euu.
jajaja
Besoo Luu,
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