
Estabas ahí, en el mismo lugar que yo. No era lo mejor, pero nos encontró.
¿Qué hacer? Uf, era lo que menos sabía. Por suerte no fui yo la que me acerqué.
Hablamos, de cualquier cosa. Yo te conocía, vos también a mí.
Pero yo no los conocía. No había visto su profundidad, su luz. Me había perdido del paraíso y del infierno al mismo tiempo, uno tapando al otro.
Yo no los conocía hasta ese día. Bendito y maldito día.
No lo niego, por algunos meses me hiciste bien. Pero ellos por momentos se teñían te rojo.
No buscaba hacerme mal, pero por momentos me gustaba.
Sabía que no coincidíamos, así que lo que me quedaba era modelarme a tus pensamientos.
Sabía que no eras el sol, pero ellos eran mi cielo.
Sabía que no te tendría por mucho tiempo, pero hacía de ese tiempo lo eterno.
Sabía que no era lo que quería, pero te quise sin saberlo.
¿Qué hacer? Uf, era lo que menos sabía. Por suerte no fui yo la que me acerqué.
Hablamos, de cualquier cosa. Yo te conocía, vos también a mí.
Pero yo no los conocía. No había visto su profundidad, su luz. Me había perdido del paraíso y del infierno al mismo tiempo, uno tapando al otro.
Yo no los conocía hasta ese día. Bendito y maldito día.
No lo niego, por algunos meses me hiciste bien. Pero ellos por momentos se teñían te rojo.
No buscaba hacerme mal, pero por momentos me gustaba.
Sabía que no coincidíamos, así que lo que me quedaba era modelarme a tus pensamientos.
Sabía que no eras el sol, pero ellos eran mi cielo.
Sabía que no te tendría por mucho tiempo, pero hacía de ese tiempo lo eterno.
Sabía que no era lo que quería, pero te quise sin saberlo.
Lucía Girón
Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.
Jorge Luis Borges





